Blonde Redhead no es, a simple vista y escucha, un grupo muy conocido. Pero este trío neoyorquino, integrado por Kazu Makino (guitarra y voz) y los gemelos italianos Simone Pace (batería) y Amedeo Pace (guitarra y voz), tiene una historia con peso…
En casi dos décadas de carrera, ya suman 8 discos de estudio y una abultada cantidad de EPs, editados a través de algunos de los más célebres sellos independientes (Touch and Go y 4AD).
Algunas de sus canciones, como “23” y “Spring and by Summer Fall”, sonaron en series televisivas (Skins, Numbers, Grey’s Anatomy), películas (Hard Candy, The Dungeon Masters) y spots publicitarios (Pontiac, Crystal Geyser).
Este mes giran por primera vez por Sudamérica (aunque ya tocaron dos veces, en junio y en julio, en Bogotá, Colombia). Blonde Redhead cierra su itinerario en Buenos Aires (Argentina), este sábado 29 de septiembre (a las 21 horas, en Niceto Club). Un día antes, el viernes 28, tocan en Santiago (Chile), en Estudio Estéreo. Pero primero –¡mañana miércoles 26!– lo harán en Quito (Ecuador), en el Teatro Nacional Sucre.
En casi dos décadas de carrera, ya suman 8 discos de estudio y una abultada cantidad de EPs, editados a través de algunos de los más célebres sellos independientes (Touch and Go y 4AD).
Algunas de sus canciones, como “23” y “Spring and by Summer Fall”, sonaron en series televisivas (Skins, Numbers, Grey’s Anatomy), películas (Hard Candy, The Dungeon Masters) y spots publicitarios (Pontiac, Crystal Geyser).
Este mes giran por primera vez por Sudamérica (aunque ya tocaron dos veces, en junio y en julio, en Bogotá, Colombia). Blonde Redhead cierra su itinerario en Buenos Aires (Argentina), este sábado 29 de septiembre (a las 21 horas, en Niceto Club). Un día antes, el viernes 28, tocan en Santiago (Chile), en Estudio Estéreo. Pero primero –¡mañana miércoles 26!– lo harán en Quito (Ecuador), en el Teatro Nacional Sucre.
Blonde Redhead dio sus primeros pasos bajo la influencia de Sonic Youth. Entonces daban rienda suelta a la experimentación, el caos sonoro y las guitarras con afinaciones raras (su nombre fue tomado de una canción del grupo no wave DNA). Así llamaron la atención de Steve Shelley, baterista de Sonic Youth, que les produjo y editó su debut homónimo (1995).
Enseguida grabaron nuevo material, con un sonido más personal y momentos más pop, lo que cobró forma de disco: La Mia Vita Violenta (también de 1995). Para su tercer álbum, Fake Can Be Just as Good (1997), invitaron al bajista Vern Rumsey de Unwound para reforzar su base rítmica.
Pero un año después desistieron de la idea y volvieron con su formato clásico de trío. Entonces registraron In an Expression of the Inexpressible (1998), para el sello Touch and Go, con la producción y participación de Guy Picciotto (Fugazi).
Así, con los años, Blonde Redhead fue mostrando sus diferentes facetas. Un giro importante significó Misery Is a Butterfly (2004), editado por el sello 4AD. Tiempo después, llegó 23 (2007), su álbum más aclamado, que recibió excelentes críticas y los consagró definitivamente.
A partir de allí dejaron aflorar su pop neo-psicodélico y dieron cuenta de un tratamiento más pronunciado de resonancias y texturas electrónicas, lo que los acercó a estilos como el dream pop y el nu-gaze (revival del shoegaze).
Por este camino llegaron a Penny Sparkle (2010), su más reciente álbum, grabado entre Nueva York y Estocolmo, producido por Van Rivers & The Subliminal Kid, y luego mezclado por el prestigioso Alan Moulder (My Bloody Valentine, Smashing Pumpkins).
Enseguida grabaron nuevo material, con un sonido más personal y momentos más pop, lo que cobró forma de disco: La Mia Vita Violenta (también de 1995). Para su tercer álbum, Fake Can Be Just as Good (1997), invitaron al bajista Vern Rumsey de Unwound para reforzar su base rítmica.
Pero un año después desistieron de la idea y volvieron con su formato clásico de trío. Entonces registraron In an Expression of the Inexpressible (1998), para el sello Touch and Go, con la producción y participación de Guy Picciotto (Fugazi).
Así, con los años, Blonde Redhead fue mostrando sus diferentes facetas. Un giro importante significó Misery Is a Butterfly (2004), editado por el sello 4AD. Tiempo después, llegó 23 (2007), su álbum más aclamado, que recibió excelentes críticas y los consagró definitivamente.
A partir de allí dejaron aflorar su pop neo-psicodélico y dieron cuenta de un tratamiento más pronunciado de resonancias y texturas electrónicas, lo que los acercó a estilos como el dream pop y el nu-gaze (revival del shoegaze).
Por este camino llegaron a Penny Sparkle (2010), su más reciente álbum, grabado entre Nueva York y Estocolmo, producido por Van Rivers & The Subliminal Kid, y luego mezclado por el prestigioso Alan Moulder (My Bloody Valentine, Smashing Pumpkins).
Copyright : MTVLA
